Mirar con respeto
Nadie sale en estas páginas sin saber para qué se le fotografía. Pedimos permiso, explicamos el uso de cada imagen y volvemos a conversar cuando hace falta. Preferimos una foto menos antes que una que incomode a quien la protagoniza. Esa forma de trabajar toma más tiempo, pero deja una relación tranquila con los barrios que visitamos y permite que nos reciban otra vez cuando volvemos.







